El blog de Pachi Blanco
Hoy en mi blog, os cuento las aventuras y desventuras de un joven emprendedor, Juan Luis García Durán, Diplomado en Fisioterapia por la Universidad de Vigo, persona dinámica que un día decidió abrir su propia clínica y que, años después, la Clínica San Amaro sigue siendo un motivo para seguir luchando y dedicarse a su verdadera vocación.

¿Por qué decidiste abrir tu propio negocio?
Las condiciones en el sector privado ya no eran demasiado buenas, y eso que hablamos del año 2007, y, en particular, no estaba muy contento en la empresa a la que pertenecía en aquel entonces. Fue un poco “ahora o nunca”.
¿Cuáles fueron tus mayores retos a la hora de abrir tu propio negocio?
Principalmente el crédito. La publicidad de los bancos no se corresponde mucho con la realidad respecto a los jóvenes emprendedores, así que toca moverse más de lo que quisiéramos.
¡Después hubo más papeleo del que había imaginado! Indispensable la ayuda de una gestoría al estar sin conocimientos respecto a la apertura de negocios.
Y por último, en mi caso, partía de cero, pues no había trabajado cerca de dónde monté el negocio y los clientes de la zona no me conocían.
¿Cuál fue la reacción de tus familiares y amigos al enterarse de tu decisión de iniciar este negocio?
La verdad es que me apoyaron en todo. Creo que ese fue el empujón definitivo para decidirme.
¿Volverías a montar tu propio negocio?
Sí. Creo que poniendo en una balanza los pros y las contras, personalmente, me decanto del lado de los pros.
¿Tienes anécdotas del momento cuando iniciaste tu negocio?
Recuerdo un cliente que entró y se dirigió a mí llamándome Amaro, por el nombre del negocio, que es San Amaro. ¡No creo que la iglesia estuviera demasiado de acuerdo en que yo me atribuyera a mí mismo cualidades de santo!
Después siempre hay el intento de estafa telefónica, que al ser novato te coge un poco por sorpresa, porque te llegan a amenazar con tener que pagar ciertas cantidades por algo que tú no solicitaste. Que ahora queda como anécdota, ¡pero en su día te quita alguna que otra hora de sueño!
¿En qué pensaste para dar el nombre a tu empresa?
En primer lugar, mi falta de originalidad. Así que tras no decidirme con ninguno de los pocos que me venían a la cabeza, me decanté por llamarle por cómo conocía la zona una familiar que vivió aquí toda su vida.
¿Cómo ves el futuro?
Teniendo en cuenta que abrí el negocio en el comienzo de la crisis, sólo lo puedo (o quiero) verlo esperanzador.
Realmente creo que económicamente la clase media no volverá a estar como antes de la crisis, pero confío en que el paro vaya descendiendo y, que a medida que eso ocurra, repercuta positivamente en la pequeña empresa.
¿Qué consejos le darías a una persona que desea emprender su propio negocio?
Que no se desespere al principio, pues los comienzos no son fáciles y puede tener ganas de arrojar la toalla. Pero, a la larga, su esfuerzo siempre se ve recompensado.